Cualquier calle

Amelia Duna

Poeta recién llegado
Pese a todo intento por no rondar esa antigua calle llamada Dolores, tomé mal el camino. -No todo es angustia, ¿sabes?-, me dijo una vocecita. Siempre me habla en los peores momentos y para no ser más grosera de lo que he sido en la semana, le pedí que guardara silencio. No la necesitaba. No allí.- ¿Por qué te gusta tanto sufrir?, hay cosas para llorar, para que el corazón,el alma y la moral se estremezcan, pero ¿esto?-, prosiguió la voz. Ya sé qué soy por llorar tan arrebatadoramente por "esto". -Te voy a contar un secreto... cuando era joven, la pena me encontró y se volvió mi sangre, mi miel.- le dije.El dolor gira en torno al amor, la vida y la muerte, y en algunos casos a perder en un videojuego. Nada es igual, gracias al...bueno, a quien deba darle gracias. Una vez, uno de esos días donde todo lo pequeño duele, mi madre rompió mi jarrón favorito: blanco,largo, con una textura ondulada. Me recordaba a muchas cosas que se relacionan con la paz, por que podía contener agua, flores o simplemente estar ahí, que era para lo que me gustaba. Pasé toda esa tarde intentando unir las piezas, intenté reunirlo, que fuera lo de antes y claro que fallé. Lo dejé en el escritorio por que aún roto, me gusta: le faltan partes y se ven las lineas resquebrajadas; está lastimado y sigue siendo mi favorito. Creo que me asombra el hecho de que me asombre a veces.- ¿Ya vas a dejar de llorar y crecer?-, me dijo la voz. "Llorar y crecer", pensé... ¡claro! por eso lloramos: Le damos alimento, agua, a una planta, a la vida y crece, crece, crece. Mi voz me dejó en paz un rato cuando sonó el teléfono, era una amiga comunicándome que su madre había fallecido. Digo comunicándome, por que su serenidad fue implacable. Ya lo esperaba y lo acogió con tal calma, que me transmitió todo lo que un ser sin miedo puede irradiar.- Lo ves... ya lo has comprendido-, me dijo la voz de nuevo. Tenía razón. Tomé el camino por elección y salí de él enriquecida, lista para soportarme cual estructura de edificio, a mí y si se requería, a cualquier persona que amara que también lo requiriese. Para ser un jarrón pegado con goma que en cualquier momento puede caerse, pero volver a unirse: nunca de la misma forma, pero siempre la misma esencia.Para ser una planta que absorba lagrimas . Voy a sufrir( cuando me plazca, a tomar la opción) y cuando sienta dolor, mi vocecita me recordará lo que es ser una plantita en éste curioso mundo. Un maldito misterio que hay que experimentar como nos plazca. De entrada por salida de éste plano o cualquier calle.






03-04-14
 
Última edición:
Te agradezco mucho aunque... le he agregado cosas. Me complacería si pudieras leerlo de nuevo y darme tu nueva opinión.

Un saludo.
 

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