Galopa negra la noche,
perdió la luna en su huida
y ella llora escondida
entre las montañas y las encinas.
El farol de Venus escupe luz blanca,
tinta azul resbala sobre el horizonte
dejando estática
las siluetas de los árboles en la explanada.
La lechuza abrió sus alas
y unió con su vuelo
a casi todas las sombras
de la alambrada.
Lanza su grito sonoro
rompiendo el silencio,
llamando al agua
que hace tiempo que no cubre
a las hierbas ocres del valle.
Corre el viento
haciendo bailar a los laureles
meciendo despacio la negrura,
atrapando las horas en una cuna
que se mueve lenta
haciendo dormir a la noche
para que el día entre
en la habitación del tiempo
despacio,
muy despacio.
perdió la luna en su huida
y ella llora escondida
entre las montañas y las encinas.
El farol de Venus escupe luz blanca,
tinta azul resbala sobre el horizonte
dejando estática
las siluetas de los árboles en la explanada.
La lechuza abrió sus alas
y unió con su vuelo
a casi todas las sombras
de la alambrada.
Lanza su grito sonoro
rompiendo el silencio,
llamando al agua
que hace tiempo que no cubre
a las hierbas ocres del valle.
Corre el viento
haciendo bailar a los laureles
meciendo despacio la negrura,
atrapando las horas en una cuna
que se mueve lenta
haciendo dormir a la noche
para que el día entre
en la habitación del tiempo
despacio,
muy despacio.