James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
I
Anunció la voz
profundo en el llanto...
el dolor de dentro
que estaba anunciado...
II
Maldita la sombra
que cede a tu paso
que pisa tus huellas
y ve tus fracasos,
maldita la estampa
de mitad borrosa
que te une a la vida
y es de la muerte esposa.
III
Nada es perfecto
el molde de la calidad
se destruyó con la abundancia...
IV
Que fácil se sienta
y entre los cristales
mira la tormenta.
Y se ve en sus ojos
gotas encharcadas
del cristal que manan
como espejo de alma.
Que fácil se sienta
y empieza la sesión
de la tormenta.
V
Los ojos que ahora ven
ya no te miran
ni labios que besaste
te suspiran...
VI
El fuego del amor ya se ha quemado
y vuelan las cenizas del pasado...
VII
De que sirve el amor que no has usado?
VIII
Amando el nutrido
silencio del alma
quieto entre unos brazos
mueren las palabras
Fin.
Anunció la voz
profundo en el llanto...
el dolor de dentro
que estaba anunciado...
II
Maldita la sombra
que cede a tu paso
que pisa tus huellas
y ve tus fracasos,
maldita la estampa
de mitad borrosa
que te une a la vida
y es de la muerte esposa.
III
Nada es perfecto
el molde de la calidad
se destruyó con la abundancia...
IV
Que fácil se sienta
y entre los cristales
mira la tormenta.
Y se ve en sus ojos
gotas encharcadas
del cristal que manan
como espejo de alma.
Que fácil se sienta
y empieza la sesión
de la tormenta.
V
Los ojos que ahora ven
ya no te miran
ni labios que besaste
te suspiran...
VI
El fuego del amor ya se ha quemado
y vuelan las cenizas del pasado...
VII
De que sirve el amor que no has usado?
VIII
Amando el nutrido
silencio del alma
quieto entre unos brazos
mueren las palabras
Fin.