Mariposa
Poeta fiel al portal
Cuando hablamos con el corazón
Nuestros oídos atentos, despiertos, escuchan las letras
La armonía de las silabas, el tono perfecto
Se yergue la serenidad sobre un suave verso
No es conocido el momento,
No se anticipa el día
cuando es él quien se expresa, se borran ironías,
no hay dudas, se siente, es evidente
El medio pierde ciertamente relevancia,
Puede ser escrito, cantado
Tal vez en cartas.
El mensaje sintoniza la escena,
Cientos de acordes delinean la pausa,
Así, se concibe protagonista de guion divino,
Y con mucha fuerza es arquero,
porque lanza y da en el punto con abismal pasión.
Cuando prosigue, se sorprende quien escucha,
Quien comprende la serenidad
El corazón en las manos no es menos que sublime instancia de ángel
El emisor es albor,
Y transmite con elocuencia.
Bajo este domino se conjugan los valores
se transluce la bondad
Se da y se recibe,
Se crea y edifica.
Amados momentos
Amados instantes
No es preciso abundar,
No es preciso dibujar,
Sobran los adornos
Abundan los detalles adecuados
Cuando el corazón habla,
Se agudizan los sentidos,
El lenguaje es llano,
Es idioma determinado, contundente
Es oportuna cada estrofa, oración y palabra.
Qué decir del recuerdo?
Permanece casi eterno,
Es un sello, una marca indeleble.
Es lo que pasa cuando el corazón, cuando el corazón habla.