Asklepios
Incinerando envidias
Cuando mantenemos la espera con buena salud,
incluso los cielos que la rodean nos lo agradecen.
Y es entonces cuando siempre preguntas si
ya se había eliminado el desgaste de sus silencios.
Tuviste que conformarte, recuérdalo, con la
verdad por respuesta.
Ya lo sabías
Ya ves... No es tan fácil ser paciente.
Tibia, su destilación se despliega entre
nuestros deseos. Deseos incapaces de
dominarse e inquietos por desordenados.
Restaurar de inmediato esa calma perdida es, ahora,
indispensable.
Jamás se puede ceder ante el caos y
tu impaciencia
incluso los cielos que la rodean nos lo agradecen.
Y es entonces cuando siempre preguntas si
ya se había eliminado el desgaste de sus silencios.
Tuviste que conformarte, recuérdalo, con la
verdad por respuesta.
Ya lo sabías
Ya ves... No es tan fácil ser paciente.
Tibia, su destilación se despliega entre
nuestros deseos. Deseos incapaces de
dominarse e inquietos por desordenados.
Restaurar de inmediato esa calma perdida es, ahora,
indispensable.
Jamás se puede ceder ante el caos y
tu impaciencia