Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Cuando haces falta,
la luna se desviste de su luz,
las estrellas murmuran en silencio
y el mar susurra nostalgias en cada ola.
Cuando haces falta,
los días se vuelven sombras alargadas,
las flores no abren sus pétalos
y el viento carga suspiros en su andar.
Cuando haces falta,
mi corazón es un tambor callado,
las palabras se ahogan en mi garganta
y el tiempo se detiene en un suspiro eterno.
Cuando haces falta,
la noche es un abismo sin estrellas,
mis sueños son un jardín sin flores
y mi alma, un poema sin versos.
Cuando haces falta, amor,
el mundo se desdibuja en grises,
y yo, perdido en tu ausencia,
me convierto en un eco de lo que fui.
la luna se desviste de su luz,
las estrellas murmuran en silencio
y el mar susurra nostalgias en cada ola.
Cuando haces falta,
los días se vuelven sombras alargadas,
las flores no abren sus pétalos
y el viento carga suspiros en su andar.
Cuando haces falta,
mi corazón es un tambor callado,
las palabras se ahogan en mi garganta
y el tiempo se detiene en un suspiro eterno.
Cuando haces falta,
la noche es un abismo sin estrellas,
mis sueños son un jardín sin flores
y mi alma, un poema sin versos.
Cuando haces falta, amor,
el mundo se desdibuja en grises,
y yo, perdido en tu ausencia,
me convierto en un eco de lo que fui.