Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando me miras... mimetizas mis ojos marineros
entre las serpentinas como esquirlas, del ocaso pionero.
La ansiedad timonea mi ondulante silueta,
cabalga mis venas bullendo mi sangre inquieta.
Gañan tu nombre las raíces de mi calma,
desarraigando las uñas de tristeza desvencijadas,
mientras el ulular de tu cabellera enramada,
se hace eco en los huesos de mi humanidad desvelada.
Iluminada tu piel de nieve se ha bebido todo el sol,
Y brotes de frutas frescas reverdecidas en tus labios
embriagadas de sabor, dejan estelas de terneza en el albor.
Tu cuerpo va reptando en el aire desparramando pistas,
bálsamo que se licua en mi sangre y en mis pulmones arriscan.
Cuando me miras... me acantilo en tus ojos,
pretendo escurrirme del tiempo surcando tus labios rojos
desembarcar en tu espalda tiesa, mis incluseros sueños,
clavar mi bandera en tu hoguera y en tu escaño sentirme dueño…
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