danie
solo un pensamiento...
No podemos escoger
la sonrisa franca de las musas
que nos ilumina y nos disloca el pecho
ni a qué hora viene la muerte galopando
con sus caballos de furia
no podemos optar
por conservar las estrellas en un puño
o la luna durmiendo cerquita del alma
en los momentos de soledad
en definitiva no podemos elegir
quedarnos repletos o vacíos
colmados de un jardín de flores
o vacantes y ausentes
con los fantasmas de nuestro clóset
casi nada podemos escoger
y en ocasiones la cosa se pone peor
cuando de la rosa sólo quedan las espinas
y del cielo las cenicientas nubes
cuando la ausencia avanza a paso agigantado
dejando un vestigio de sombras
que se esfuman
y extendemos la mano
y no alcanzamos acariciar con las yemas de los dedos
el latido de un corazón o la simpleza de la noche
y sus cabellos
de memoria perfecta.
la sonrisa franca de las musas
que nos ilumina y nos disloca el pecho
ni a qué hora viene la muerte galopando
con sus caballos de furia
no podemos optar
por conservar las estrellas en un puño
o la luna durmiendo cerquita del alma
en los momentos de soledad
en definitiva no podemos elegir
quedarnos repletos o vacíos
colmados de un jardín de flores
o vacantes y ausentes
con los fantasmas de nuestro clóset
casi nada podemos escoger
y en ocasiones la cosa se pone peor
cuando de la rosa sólo quedan las espinas
y del cielo las cenicientas nubes
cuando la ausencia avanza a paso agigantado
dejando un vestigio de sombras
que se esfuman
y extendemos la mano
y no alcanzamos acariciar con las yemas de los dedos
el latido de un corazón o la simpleza de la noche
y sus cabellos
de memoria perfecta.