IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Baila la inconsciencia
con nuestro corazón,
con la cordura de nuestra mente,
la muerte ha de parecer
otra costumbre,
otra suerte desafortunada,
danzan los segundos en mi muñeca,
y sus efectos me constan,
los momentos que se pisan entre sí,
dejamos que ocurran los milagros,
cuando la muerte no los necesita,
dejamos que nombren nuestros labios,
a un dios que con pasión se regurgita,
dejamos que se escriba el destino,
aún cuando creemos no poseerlo,
¿y qué seríamos sin un sentido?
las rocas también han de surcar mares,
las heridas también han de sangrar
si nos las vuelven a abrir,
cadáveres que deambulan,
se hacen eco de nuestras palabras,
anhelamos,
que los cielos no fueran sueños,
anhelamos,
que los infiernos no tengan dueños,
anhelamos,
cuando comenzamos a perderlo todo.
con nuestro corazón,
con la cordura de nuestra mente,
la muerte ha de parecer
otra costumbre,
otra suerte desafortunada,
danzan los segundos en mi muñeca,
y sus efectos me constan,
los momentos que se pisan entre sí,
dejamos que ocurran los milagros,
cuando la muerte no los necesita,
dejamos que nombren nuestros labios,
a un dios que con pasión se regurgita,
dejamos que se escriba el destino,
aún cuando creemos no poseerlo,
¿y qué seríamos sin un sentido?
las rocas también han de surcar mares,
las heridas también han de sangrar
si nos las vuelven a abrir,
cadáveres que deambulan,
se hacen eco de nuestras palabras,
anhelamos,
que los cielos no fueran sueños,
anhelamos,
que los infiernos no tengan dueños,
anhelamos,
cuando comenzamos a perderlo todo.