Agustín Sánchez
Poeta asiduo al portal
CUANDO SE ACERCA EL FINAL
tercetos encadenados
Las secuelas del tiempo son severas,
digo “otoños” hablando de mis años
en lugar de llamarlos “primaveras”.
Ciertamente mi cuerpo acusa daños
que la vida y su afán van produciendo
con sus penas y tristes desengaños,
Mas la cosa es así, yo lo comprendo,
no me quejo ni pido una quimera
pues no hay nada que hacer. Y eso es horrendo.
Poco a poco mi vida que antes era
animada y feliz, su fin presiente
y me empiezo a olvidar de quien yo fuera.
Como el río que vierte su corriente
en el mar al final de su camino,
mi sendero se acaba lentamente.
Pero pienso, ¿Me quejo de mi sino
porque fue mi existencia triste y vana,
porque mal me porté, cruel y mezquino?
En tal caso a la Parca ya cercana
le daría mi triste bienvenida
si acudiera mejor hoy que mañana.
Pero en cambio, si así no fue mi vida,
si ayudé y socorrí al indigente
bien distinta sería mi partida.
Pues sin duda sosiega nuestra mente
recordar que a tu vez diste consuelo,
que al caído tuviste muy presente,
y tu alma, feliz, alzará el vuelo.
AGUSTÍN
tercetos encadenados
Las secuelas del tiempo son severas,
digo “otoños” hablando de mis años
en lugar de llamarlos “primaveras”.
Ciertamente mi cuerpo acusa daños
que la vida y su afán van produciendo
con sus penas y tristes desengaños,
Mas la cosa es así, yo lo comprendo,
no me quejo ni pido una quimera
pues no hay nada que hacer. Y eso es horrendo.
Poco a poco mi vida que antes era
animada y feliz, su fin presiente
y me empiezo a olvidar de quien yo fuera.
Como el río que vierte su corriente
en el mar al final de su camino,
mi sendero se acaba lentamente.
Pero pienso, ¿Me quejo de mi sino
porque fue mi existencia triste y vana,
porque mal me porté, cruel y mezquino?
En tal caso a la Parca ya cercana
le daría mi triste bienvenida
si acudiera mejor hoy que mañana.
Pero en cambio, si así no fue mi vida,
si ayudé y socorrí al indigente
bien distinta sería mi partida.
Pues sin duda sosiega nuestra mente
recordar que a tu vez diste consuelo,
que al caído tuviste muy presente,
y tu alma, feliz, alzará el vuelo.
AGUSTÍN
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