Christian Arias
Poeta recién llegado
Cuando te fuiste mi eje central se desvió seis grados
la rotación de mis delirios fue más lenta
mis volcanes se llenaron de nieve espesa
mientras mis glaciares hacían caer gotas saladas y tibias
mis cordilleras ahora eran simples charcos
aquel mar de emociones era ahora un desierto
poco a poco se me acababa el viento de tus labios
y la lluvia de estrellas que había en tus ojos al verme
mi memoria empezó a matar esa sensación de tus brazos
y ese resplandor de esperanza que tenía al conocerme
tu piel y la mía se divorciaron
en un acuerdo de miradas y palabras complejas
cuando te fuiste mí temperatura corporal bajó 2 grados
y aquellas llamadas a la media noche ahora eran horas inciertas
mi olfato pedía a gritos el aroma de tu cuello
de repente mis galaxias llenas de neuronas colisionaron
estaba perdiendo la fuerza de mis deseos
todas y cada una de mis supernovas murieron
aquellos viajes a Argentina y Monte Carlo yacían muertos sobre el suelo
la formula maestra de la ecuación fundamental del sentir ya no estaba
de repente me quedaba sin rumbo
como un vagabundo
como un rayo de luz que viaja por el cosmos
como un agujero negro insaciable de planetas galaxias y aromas
mi horizonte de eventos giraba a 3 minutos por hora
la música ya no tenía pausas ni golpes
y la rima ya no conservaba su magia
en resumen
cuando te fuiste
me dejaste una sola oración en la boca
ansiosa de escapar a la pequeña cúpula de tu oído
una oración que el orgullo silenció por la eternidad
matando así miles de historias de un sólo tiro
como el sueño del viajero por encontrar
no te vayas tenía que decir
no te vayas que me vas a matar.
la rotación de mis delirios fue más lenta
mis volcanes se llenaron de nieve espesa
mientras mis glaciares hacían caer gotas saladas y tibias
mis cordilleras ahora eran simples charcos
aquel mar de emociones era ahora un desierto
poco a poco se me acababa el viento de tus labios
y la lluvia de estrellas que había en tus ojos al verme
mi memoria empezó a matar esa sensación de tus brazos
y ese resplandor de esperanza que tenía al conocerme
tu piel y la mía se divorciaron
en un acuerdo de miradas y palabras complejas
cuando te fuiste mí temperatura corporal bajó 2 grados
y aquellas llamadas a la media noche ahora eran horas inciertas
mi olfato pedía a gritos el aroma de tu cuello
de repente mis galaxias llenas de neuronas colisionaron
estaba perdiendo la fuerza de mis deseos
todas y cada una de mis supernovas murieron
aquellos viajes a Argentina y Monte Carlo yacían muertos sobre el suelo
la formula maestra de la ecuación fundamental del sentir ya no estaba
de repente me quedaba sin rumbo
como un vagabundo
como un rayo de luz que viaja por el cosmos
como un agujero negro insaciable de planetas galaxias y aromas
mi horizonte de eventos giraba a 3 minutos por hora
la música ya no tenía pausas ni golpes
y la rima ya no conservaba su magia
en resumen
cuando te fuiste
me dejaste una sola oración en la boca
ansiosa de escapar a la pequeña cúpula de tu oído
una oración que el orgullo silenció por la eternidad
matando así miles de historias de un sólo tiro
como el sueño del viajero por encontrar
no te vayas tenía que decir
no te vayas que me vas a matar.