¡Cuántos niños hay en el mundo,
que, sin hablar, sin comer, sin soñar,
son adiestrados para seres matar!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
que, sin alimentos, con sus llantos,
nos hacen estremecer cada día más!
Y , ¡cuántos niños infelices hay,
repletos de riquezas y sin bondad,
que no conocen lo que es amar!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
que una sonrisa se pudiera sacar,
que no conocen mas que guerras,
hambre, sangre e injusticia total!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
que no aprecian ningún bienestar,
que, ausentes de cuanto les rodea,
no añoran ni el cariño ni la paz!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
carentes de una vida digna normal,
ausentes de la alegría y la dicha,
presentes ante toda desigualdad!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
que desean más de lo que ya hay,
que piden sin demora y prioridad,
que no precisan lágrimas sacar!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
que no tienen sonrisa ni claridad,
que jamás han sabido de voluntad,
que ni saben siquiera de dignidad!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
con escuelas y libros en saciedad,
con cariño y sin ninguna necesidad,
pero con la ignorancia de igualdad!
que, sin hablar, sin comer, sin soñar,
son adiestrados para seres matar!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
que, sin alimentos, con sus llantos,
nos hacen estremecer cada día más!
Y , ¡cuántos niños infelices hay,
repletos de riquezas y sin bondad,
que no conocen lo que es amar!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
que una sonrisa se pudiera sacar,
que no conocen mas que guerras,
hambre, sangre e injusticia total!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
que no aprecian ningún bienestar,
que, ausentes de cuanto les rodea,
no añoran ni el cariño ni la paz!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
carentes de una vida digna normal,
ausentes de la alegría y la dicha,
presentes ante toda desigualdad!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
que desean más de lo que ya hay,
que piden sin demora y prioridad,
que no precisan lágrimas sacar!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
que no tienen sonrisa ni claridad,
que jamás han sabido de voluntad,
que ni saben siquiera de dignidad!
¡Cuántos niños hay en el mundo,
con escuelas y libros en saciedad,
con cariño y sin ninguna necesidad,
pero con la ignorancia de igualdad!