¿Cuántos tipos de sed existen?
(22.06.2021) http://ciscuve.org/?p=37195
Para MundoPoesía-22.06.2023
¿Cuántos tipos de sed existen?
Sed de futuro
Sed de pasado
Sed de presente.
Sed de calor
en los insoportables
inviernos diarios
de las ausencias.
Sed de frío
en los adentros incendiados
donde las palabras
se convierten
en algodones negros.
Sed de miradas
que puedan observarte
cuando de las calles
se han marchado
hasta las esquinas.
Sed de tener las manos fuertes
para sujetarte el tiempo necesario
mientras oscilas sobre el vacío
y el vértigo te enlaza
con su trampa.
Tal es la sed de los sedientos
que pululan en mi ciudad
en el día
en la noche
en los sueños
hasta en lo que imagino
en casi cualquier momento.
Esta es la sed de los sedientos
que observan impávidos
la desaparición de la esperanza
y hacen suyo el optimismo
de quienes están esperando el turno
para desaparecer sin rastros
como personas prontas
a convertirse en anécdotas
de una memoria Estatal
que quema nuestros expedientes
a diario.
Y lo más doloroso
es que con el tiempo:
hemos aprendido
a despedirnos
de a poquito.
(22.06.2021) http://ciscuve.org/?p=37195
Para MundoPoesía-22.06.2023
¿Cuántos tipos de sed existen?
Sed de futuro
Sed de pasado
Sed de presente.
Sed de calor
en los insoportables
inviernos diarios
de las ausencias.
Sed de frío
en los adentros incendiados
donde las palabras
se convierten
en algodones negros.
Sed de miradas
que puedan observarte
cuando de las calles
se han marchado
hasta las esquinas.
Sed de tener las manos fuertes
para sujetarte el tiempo necesario
mientras oscilas sobre el vacío
y el vértigo te enlaza
con su trampa.
Tal es la sed de los sedientos
que pululan en mi ciudad
en el día
en la noche
en los sueños
hasta en lo que imagino
en casi cualquier momento.
Esta es la sed de los sedientos
que observan impávidos
la desaparición de la esperanza
y hacen suyo el optimismo
de quienes están esperando el turno
para desaparecer sin rastros
como personas prontas
a convertirse en anécdotas
de una memoria Estatal
que quema nuestros expedientes
a diario.
Y lo más doloroso
es que con el tiempo:
hemos aprendido
a despedirnos
de a poquito.