Olaf Rocambole
Poeta recién llegado
Cuéntame de ti
Háblame de ti y de tus sueños
Del ritual de tu vida
Al que presurosa asistes
De las noches de luna y de ensueño
Que en silencio gastaste
Del amor que buscaste
De las altas montañas que vigorosa subiste
O de los valles profundos que sin querer descendiste
Dime si al sol has saludado
En tus mañanas de esperanzas plenas
De rocío cubriendo tus mejillas todas
O ya te habrán dicho que unos rayos de luna
A tu ventana un día sin saber hirieron
Sin sentir que allí una bella dormía?
Cuéntame
De los ideales vanos que tal vez ya se fueron
De los fuegos que aún palpitan en ti
De tus amores fatuos, de tus amores locos
De las columnas que firmes
Tu castillo sostienen
Dime si eres mujer, lucero o canto
Mujer de aquellas que aún gustan
De rosas muy rojas o jasmines muy blancos
De poemas de bardos hoy ya olvidados
O féminas que cantan y lloran y buscan
Que encuentran y dejan
Sus venas son rios que hombres navegan,
Sonríen, reciben y corren
Es su amor verdad? Eso no lo sé
Eres acaso lucero que brilla con luz muy azul?
O estrella que guía ajenos destinos?
Eres canto que vibra, que pulsa las notas
Del frío instrumento que hoy se aviva?
Eres verbo que brota de labios ignotos
O cálida paz que a un corazón llega?
Dime que barco navegas en el mar de la vida
Que faro dirige tu ruta feroz
O ignoras la luz que a ti ya llegó?
O vives como hacen millones de seres
Siguiendo rutinas que otros deciden?
Dime si hay allí en tu bodega
En tu cofre secreto, escondido y profundo
Amaneceres tempranos o puestas de sol
Suspiros y llantos o risas y cantos
Oraciones muy breves, hormonas esquivas
Y lágrimas de niña o traidoras penas
O el maestro-dolor que a todos enseña
Y a algunos da fuerza
O amor a los tuyos y fervor a tu Dios
O caballeros andantes o incendios que queman
O aspiras a ser una estrella algún día
Cubierta de gloria, de fama quizá
Su nombre por todos muy bien conocido
O más bien dime de ti en susurros
De tus cuitas, tus monstruos,
O tal vez me envies .
Unos versos de lluvia mojados?
Dime en fin, quién eres?
Háblame de ti y de tus sueños
Del ritual de tu vida
Al que presurosa asistes
De las noches de luna y de ensueño
Que en silencio gastaste
Del amor que buscaste
De las altas montañas que vigorosa subiste
O de los valles profundos que sin querer descendiste
Dime si al sol has saludado
En tus mañanas de esperanzas plenas
De rocío cubriendo tus mejillas todas
O ya te habrán dicho que unos rayos de luna
A tu ventana un día sin saber hirieron
Sin sentir que allí una bella dormía?
Cuéntame
De los ideales vanos que tal vez ya se fueron
De los fuegos que aún palpitan en ti
De tus amores fatuos, de tus amores locos
De las columnas que firmes
Tu castillo sostienen
Dime si eres mujer, lucero o canto
Mujer de aquellas que aún gustan
De rosas muy rojas o jasmines muy blancos
De poemas de bardos hoy ya olvidados
O féminas que cantan y lloran y buscan
Que encuentran y dejan
Sus venas son rios que hombres navegan,
Sonríen, reciben y corren
Es su amor verdad? Eso no lo sé
Eres acaso lucero que brilla con luz muy azul?
O estrella que guía ajenos destinos?
Eres canto que vibra, que pulsa las notas
Del frío instrumento que hoy se aviva?
Eres verbo que brota de labios ignotos
O cálida paz que a un corazón llega?
Dime que barco navegas en el mar de la vida
Que faro dirige tu ruta feroz
O ignoras la luz que a ti ya llegó?
O vives como hacen millones de seres
Siguiendo rutinas que otros deciden?
Dime si hay allí en tu bodega
En tu cofre secreto, escondido y profundo
Amaneceres tempranos o puestas de sol
Suspiros y llantos o risas y cantos
Oraciones muy breves, hormonas esquivas
Y lágrimas de niña o traidoras penas
O el maestro-dolor que a todos enseña
Y a algunos da fuerza
O amor a los tuyos y fervor a tu Dios
O caballeros andantes o incendios que queman
O aspiras a ser una estrella algún día
Cubierta de gloria, de fama quizá
Su nombre por todos muy bien conocido
O más bien dime de ti en susurros
De tus cuitas, tus monstruos,
O tal vez me envies .
Unos versos de lluvia mojados?
Dime en fin, quién eres?