startpink18
Poeta fiel al portal
No escucho campanas ya en la catedral,
el silencio ha devorado al sonido y ha eructado el eco a la mar,
el bullicio en los oídos se ha atrevido a detener,
ya no se escucha más el llanto de una mujer
No se escuchan ya campanitas de metal,
que son tocadas cuando el viento del sur las llega a rozar,
retumba en la cabeza la nostalgia cual centella,
ha dejado de ser emoción para convertirse en idea
De ilusión se disfrazan a veces las mentiras,
de ilusión es muy fácil hablar cuando crees que esa persona existe, que
esa persona te mira,
qué importa si sus ojos no son de verdad,
y su piel de arena hecha está
La imaginación me obliga a tenerla,
y la conciencia me ha obligado a perderla,
de mi propio ensueño tejido esta su ombligo, su ombligo de perla
Ya no escucho su llanto, ya no siento su agonía,
pero aún así sus lágrimas mojan mis mejillas,
quema en las retinas su silueta, su figura etérea,
queman en el estomago sus manos calientes que tratan de salir,
sube a mi garganta su voz pero la salida le intento impedir
Dicen que no tiene nombre, que no respira,
dicen que yo soy sus pulmones,
dicen que otro es el dueño de sus emociones,
me han prohibido en ella no volver a pensar,
que a la realidad no la invite más a jugar
Y es que entre estas cuatro paredes de blanco vuelvo a escuchar
campanas en la catedral,
se ha quedado ella sola vestida de blanco esperando el
anillo en el altar,
se ha quedado esperando el anillo que simboliza mi libertad
Cerraré los ojos y dejará de palpitar el corazón,
morirá lo que es de carne y hueso, morirá lo que es materia,
solo en ese momento seré libre, seré igual a ella,
vendrá y en mi oído solo unas cuantas palabras llegará a susurrar,
ven conmigo, salgamos a jugar
el silencio ha devorado al sonido y ha eructado el eco a la mar,
el bullicio en los oídos se ha atrevido a detener,
ya no se escucha más el llanto de una mujer
No se escuchan ya campanitas de metal,
que son tocadas cuando el viento del sur las llega a rozar,
retumba en la cabeza la nostalgia cual centella,
ha dejado de ser emoción para convertirse en idea
De ilusión se disfrazan a veces las mentiras,
de ilusión es muy fácil hablar cuando crees que esa persona existe, que
esa persona te mira,
qué importa si sus ojos no son de verdad,
y su piel de arena hecha está
La imaginación me obliga a tenerla,
y la conciencia me ha obligado a perderla,
de mi propio ensueño tejido esta su ombligo, su ombligo de perla
Ya no escucho su llanto, ya no siento su agonía,
pero aún así sus lágrimas mojan mis mejillas,
quema en las retinas su silueta, su figura etérea,
queman en el estomago sus manos calientes que tratan de salir,
sube a mi garganta su voz pero la salida le intento impedir
Dicen que no tiene nombre, que no respira,
dicen que yo soy sus pulmones,
dicen que otro es el dueño de sus emociones,
me han prohibido en ella no volver a pensar,
que a la realidad no la invite más a jugar
Y es que entre estas cuatro paredes de blanco vuelvo a escuchar
campanas en la catedral,
se ha quedado ella sola vestida de blanco esperando el
anillo en el altar,
se ha quedado esperando el anillo que simboliza mi libertad
Cerraré los ojos y dejará de palpitar el corazón,
morirá lo que es de carne y hueso, morirá lo que es materia,
solo en ese momento seré libre, seré igual a ella,
vendrá y en mi oído solo unas cuantas palabras llegará a susurrar,
ven conmigo, salgamos a jugar