Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
De cronopio a cronopio
Ahora entiendo por que los cronopios no tienen hijos .no, no es por el ego, no, tampoco por inmadurez, no la tienen.
Ellos rara vez conciben un hijo, (aunque amen tenerlo, aunque lo piensen como la rosa mas bella del mundo, como una explosión universal de fragancias y sabores) . Por que necesitan libertad. Y no me refiero al libertinaje sucio y mundano, ese ruin que encontramos a diario en los bares y tugurios de la city, no, tampoco al que ansiamos mirando las fiestas salvajes y ostentosa por tv, no, el cronopio si o si necesita respirar, y como diría una grata amiga mía : mejor respirar dos veces más que lo usual.
Y esto es claramente primordial, ya que el cronopio necesita sentirse inmanente al universo, recordar mediante diversos tipos de neo- mayeuticas lo que era el mundo antes de haberse nacido, recordarlo todo, recordarlo amplio, sin ese pasaje el cronopio no es cronopio ni la inspiración inspiración.
Sin ese cáliz refulgente de néctar y ambrosía el cronopio no puede vivir, y el arte, por consiguiente, tampoco subsistir.
Ahora entiendo por que los cronopios no tienen hijos .no, no es por el ego, no, tampoco por inmadurez, no la tienen.
Ellos rara vez conciben un hijo, (aunque amen tenerlo, aunque lo piensen como la rosa mas bella del mundo, como una explosión universal de fragancias y sabores) . Por que necesitan libertad. Y no me refiero al libertinaje sucio y mundano, ese ruin que encontramos a diario en los bares y tugurios de la city, no, tampoco al que ansiamos mirando las fiestas salvajes y ostentosa por tv, no, el cronopio si o si necesita respirar, y como diría una grata amiga mía : mejor respirar dos veces más que lo usual.
Y esto es claramente primordial, ya que el cronopio necesita sentirse inmanente al universo, recordar mediante diversos tipos de neo- mayeuticas lo que era el mundo antes de haberse nacido, recordarlo todo, recordarlo amplio, sin ese pasaje el cronopio no es cronopio ni la inspiración inspiración.
Sin ese cáliz refulgente de néctar y ambrosía el cronopio no puede vivir, y el arte, por consiguiente, tampoco subsistir.