SANDINUS
Poeta recién llegado
De la rosa , las espinas.
Tu sonrisa.
Despierta mis difuntas mariposas estomacales.
Tu mirada.
Engendra machetes que hacen mi cerebro cachitos.
Tu piel.
Es lija que enciende mis mojados cerillos de deseo.
Tu cabello.
Se enreda a to r an do los engranes de mi vida.
Tu voz.
Despertador taladrante que no permite amores dormidos.
Tus piernas
Sensualmente patean por la calle mi polvoriento corazón.
Tu silueta.
Envenena de pasión mis más inocentes sueños.
Y yo, que solo veía de las rosas las espinas.
Ahora estoy encerrado en ese ficticio mundo de néctares empalagosos.
Donde mis alas de mosca se atascan en la gula.
Donde floto a la deriva entre perfumadas cadencias de mujer.
Donde me haces sudar miel sobre algodones.
Donde estoy terriblemente enajenado
deglutiendo verborreas de poeta enamorado.
Tu sonrisa.
Despierta mis difuntas mariposas estomacales.
Tu mirada.
Engendra machetes que hacen mi cerebro cachitos.
Tu piel.
Es lija que enciende mis mojados cerillos de deseo.
Tu cabello.
Se enreda a to r an do los engranes de mi vida.
Tu voz.
Despertador taladrante que no permite amores dormidos.
Tus piernas
Sensualmente patean por la calle mi polvoriento corazón.
Tu silueta.
Envenena de pasión mis más inocentes sueños.
Y yo, que solo veía de las rosas las espinas.
Ahora estoy encerrado en ese ficticio mundo de néctares empalagosos.
Donde mis alas de mosca se atascan en la gula.
Donde floto a la deriva entre perfumadas cadencias de mujer.
Donde me haces sudar miel sobre algodones.
Donde estoy terriblemente enajenado
deglutiendo verborreas de poeta enamorado.