No te fíes de las palabras oídas
Ni de las promesas confiadas.
Huecas y vacías,
Las palabras son arrastradas
Al olvido,
Cual hojas marchitadas.
Las palabras escuchadas
Y las promesas comprometidas,
Son unas meras alcahuetas
Ante el juez inclemente
De los actos ejecutados.
En lo hecho
Y no sobre lo dicho,
Es en lo que debemos
Asentar nuestro criterio.
Para establecer un juicio certero
De las personas que conocemos
Y las circunstancias que vivimos,
Quédate con lo consumado
Y no des pábulo a lo apalabrado.
Ni de las promesas confiadas.
Huecas y vacías,
Las palabras son arrastradas
Al olvido,
Cual hojas marchitadas.
Las palabras escuchadas
Y las promesas comprometidas,
Son unas meras alcahuetas
Ante el juez inclemente
De los actos ejecutados.
En lo hecho
Y no sobre lo dicho,
Es en lo que debemos
Asentar nuestro criterio.
Para establecer un juicio certero
De las personas que conocemos
Y las circunstancias que vivimos,
Quédate con lo consumado
Y no des pábulo a lo apalabrado.