De nubes y besos

Kazor

Poeta adicto al portal
Las nubes tropiezan otra vez.

Caen las lágrimas sobre el andén,
la sangre recorre los parques,
los mundos se disipan,
las farolas embellecen.

La noche cae como pluma,
se desliza entre cajones
y produce sombras angustiosas.

Beber no ayuda en la angustia.

Uno se deja llevar por sus vísceras
hasta que estas explotan.

Todo se confunde en su forma elíptica,
todo se contrae para distraerse,
todos los besos son recuerdos de porquería.

Las estrellas observan las orgias de los hombres,
y los caminantes duermen entre mujeres
alegres y divertidas.

La sangre explota en la sien de los nacidos,
las nubes se inquietan,
se revuelven en su agonía eterna,
piensan en autodestruirse.

Irse es la palabra.
Escoger la muerte o el suicidio,
la sangre en el paladar
o las burbujas en los ojos.

Algo que cambie la ceniza.

Todos dormidos a las 3,
mientras el horario cambia y se mueren,
el amor está en la esquina
donde el perro mea sin cesar.

Olvídate-me dicen los culpables-,
tan solo es verso en los portales,
y yo me hundo en mis caminos,
tan solo un beso a los cristales.

Y el poema más largo se conmueve
por razones desconocidas,
en la cama uno piensa en tener otras vidas,
otras mujeres, otros delirios.

Los sueños se destrozan entre ellos.

Las nubes se van, desaparecen,
el sol descansa sobre el solar abandonado,
y la ciudad sigue como siempre,
se muere adormilada.

Los besos no la salvan ni aunque quiera.

Y yo me duermo entre la niebla,
los besos no me salvan ni aunque puedan.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba