DE PASEO
(Mareílla mayor)
El florecido campo de mostaza
sorprende con sus vivos amarillos,
parece haber robado al sol sus brillos,
mi mirada en sus mieles se solaza.
Un solitario
roble se yergue,
único albergue
del escenario.
Campo cuidado
con fe aldeana,
la mano humana
bien lo ha labrado.
Pienso y opino
que en su labor
hay gran amor
del campesino.
Su paciente trabajo y sacrificio
depende de variables temporales
que pueden convertirse en infernales
y destruir su parco beneficio.