Elcigarrita
Poeta recién llegado
De tantas.
Y tantas mujeres que se me han llevado el sueño,
tu eres la única, que al tiempo, nunca me lo ha devuelto.
Bien... y empiezo.
Todas las noches mientras me duermo,
emparedado entre las sabanas del eco.
Comienza a ocurrir la efigie misma de tu médula.
Es ficticia y autentica,quimérica y real.
No está siquiera lejos ni próxima a mi léxico.
Sino que sucede en otra cosa.
Ni el espacio ni el tiempo la contienen.
Es como un segundo inmovil en un milimetro.
Que vibra hasta que arde y desaparece.
Como otro ejemplo más absurdo que se me ocurra.
Indagando más aún en la metáfora,
de querer estar contigo y nunca verte.
¡Ay! si son crueles los instintos...¿Verdad?
Te empujan a algo que no tienes...
Y tienes algo que te empuja entre la sien.
Siente ¡Oh! el abrazo de la serpiente.
Incluso ahora empiezan a pesarme las letras.
En lugar de escribirlas comienzo a llevarlas a cuesta.
...Esas que un dia me aliviaban...
Maldita sea...
Me cuesta tanto respirar que me doy pena en este mundo.
Y me rompo por la mitad y me levanto todavia roto.
Me disocio en la osuridad dejando gaseiformes surcos.
Y percibo la inmortalidad abrazado a la misma foto.
Si...
Todo esto en un minuto.
Todas las noches mientras me duermo.
Y tantas mujeres que se me han llevado el sueño,
tu eres la única, que al tiempo, nunca me lo ha devuelto.
Bien... y empiezo.
Todas las noches mientras me duermo,
emparedado entre las sabanas del eco.
Comienza a ocurrir la efigie misma de tu médula.
Es ficticia y autentica,quimérica y real.
No está siquiera lejos ni próxima a mi léxico.
Sino que sucede en otra cosa.
Ni el espacio ni el tiempo la contienen.
Es como un segundo inmovil en un milimetro.
Que vibra hasta que arde y desaparece.
Como otro ejemplo más absurdo que se me ocurra.
Indagando más aún en la metáfora,
de querer estar contigo y nunca verte.
¡Ay! si son crueles los instintos...¿Verdad?
Te empujan a algo que no tienes...
Y tienes algo que te empuja entre la sien.
Siente ¡Oh! el abrazo de la serpiente.
Incluso ahora empiezan a pesarme las letras.
En lugar de escribirlas comienzo a llevarlas a cuesta.
...Esas que un dia me aliviaban...
Maldita sea...
Me cuesta tanto respirar que me doy pena en este mundo.
Y me rompo por la mitad y me levanto todavia roto.
Me disocio en la osuridad dejando gaseiformes surcos.
Y percibo la inmortalidad abrazado a la misma foto.
Si...
Todo esto en un minuto.
Todas las noches mientras me duermo.
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