Rita de ´Torres
Poeta recién llegado
DE UNA CABRA A UN LEÓN
He visto herir a una cabra
con una flecha en el corazón,
corazón de latón.
He visto herir a un león
con una flecha alborotando
su melena rojiza,
desplomar su majestuosidad,
y eso no pasará.
_Dónde vas cabra?_ le comentó el león_,
no tienes ni dientes, ni garras,
eres menos que un ratón.
Aunque quisieras no podrías hacerlo mejor.
Mi vida, mi territorio, mi criba.
No necesito el desproticar de tus patas
y menos, tus cuernos sin mirada.
La cabra proseguio su aspero vericueto
por donde no nace la hiedra,
solo riscos cortantes y ponderadas cuestas.
De subito, volvió la cabeza,
le guiño un ojo, y comentó esta leyenda:
“ Un león, jamás es presa”.
He visto herir a una cabra
con una flecha en el corazón,
corazón de latón.
He visto herir a un león
con una flecha alborotando
su melena rojiza,
desplomar su majestuosidad,
y eso no pasará.
_Dónde vas cabra?_ le comentó el león_,
no tienes ni dientes, ni garras,
eres menos que un ratón.
Aunque quisieras no podrías hacerlo mejor.
Mi vida, mi territorio, mi criba.
No necesito el desproticar de tus patas
y menos, tus cuernos sin mirada.
La cabra proseguio su aspero vericueto
por donde no nace la hiedra,
solo riscos cortantes y ponderadas cuestas.
De subito, volvió la cabeza,
le guiño un ojo, y comentó esta leyenda:
“ Un león, jamás es presa”.
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