laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Debajo de ese puente
Debajo de ese puente estaba una mañana escuchando sonidos de los arboles, de sus ramas, de sus hojas, de los pájaros que se posan en ellos, del viento que los acaricia.
Debajo de ese puente estaba una tarde escuchando música de la gente que pasea, de sus pies, de su voz, de su silencio, de su ternura, de su locura, de su cordura.
Debajo de ese puente estaba una noche escuchando poesía que venia de lejos, que recitaban tus ojos y tu voz, una marchita y radiante poesía que quizás te surgió a raíz de una melódica pelea que tuvimos.
Debajo de ese puente estaba una mañana escuchando sonidos de los arboles, de sus ramas, de sus hojas, de los pájaros que se posan en ellos, del viento que los acaricia.
Debajo de ese puente estaba una tarde escuchando música de la gente que pasea, de sus pies, de su voz, de su silencio, de su ternura, de su locura, de su cordura.
Debajo de ese puente estaba una noche escuchando poesía que venia de lejos, que recitaban tus ojos y tu voz, una marchita y radiante poesía que quizás te surgió a raíz de una melódica pelea que tuvimos.