Debajo
de mi mano
está la tuya,
no,
no la retires,
mira
el viento susurra
a las hojas,
el alma
vaga por la sombra,
y fuegos
el cielo
va a vomitar.
Bastaría
nuestro, un beso
para despertar
este ensueño
a un ángel.
Debajo
de mi piel
está el mar,
no,
no me la arranques,
mira
ya no tiemblan
las hojas,
el alma
baila
con la luna
sobre las llamas
del horizonte.
Bastaría
nuestro, caminar
para llegar
al destello
de aquella
estrella.
de mi mano
está la tuya,
no,
no la retires,
mira
el viento susurra
a las hojas,
el alma
vaga por la sombra,
y fuegos
el cielo
va a vomitar.
Bastaría
nuestro, un beso
para despertar
este ensueño
a un ángel.
Debajo
de mi piel
está el mar,
no,
no me la arranques,
mira
ya no tiemblan
las hojas,
el alma
baila
con la luna
sobre las llamas
del horizonte.
Bastaría
nuestro, caminar
para llegar
al destello
de aquella
estrella.