jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
vivir no tiene sentido
llegas de la nada cualquier día
otros que llegaron antes han puesto ya las reglas
han trazado los caminos, han inventado la verdad
te lo hacen tragar todo aunque no quieras
te marcan el rumbo que debes seguir
te modelan según sus criterios y conveniencia
tú creces y te das cuenta de que sólo te gusta follar
que quisieras estar con una tipa diferente cada día
que quisieras vivir ebrio de cerveza
que te disgusta cualquier clase de trabajo excepto
el de actor porno para el que no reúnes los requisitos
la gente a tu alrededor no parece tan inadaptada como tú
es verdad que muchos se quejan pero mantienen su optimismo
parecen creer realmente que vivir es una cuestión de coraje
de enfrentarse y vencer la propensión natural del cuerpo al placer
la mayoría se somete a extenuantes jornadas laborales llenas de estrés
se impone a sí misma absurdos códigos de ética
es raro el que mata al tipo en la oficina que le hace la vida imposible
el que va y descuartiza al molesto vecino que oye la radio
a todo volumen hasta las tantas de la madrugada
el que tira al piso y le sube la falda hasta la cintura y se folla
en la calle a cualquiera de las tipas buenotas que encuentra
el que roba o calumnia o miente más de la cuenta
piensas que algo debe de estar mal en ti
tú no eres como ellos
en realidad tú eres el vecino con la radio a todo volumen
el que perdió el único empleo que tuvo en la vida al intentar
estrangular al maldito cabrón encargado de aquella oficina
el que les agarra el culo a las nenas en cuanto se descuidan y sale corriendo
el que rasga con una navaja los neumáticos y raya la pintura
de los coches aparcados junto a las aceras que camina
el rompe-cristales, el grafitero
el troll que pone comentarios obscenos en los blogs de los poetas pedorros
el que escribe jodidos poemas pornográficos para matar las horas de ocio
hay días en que mejor quisieras irte a vivir con los cangrejos
pasar los días metido debajo de una roca junto al mar
convencer a una cangreja para que viva contigo
olvidarte de la puta humanidad y sus estúpidas costumbres
dedicar las noches a merodear por la playa buscando latas de cerveza a medio vaciar
-el hombre-cangrejo alcoholizándose al amparo de las sombras-
volverías borracho cada amanecer a tu guarida subterránea
obligarías a tu esposa cangreja a tener sexo contigo
hasta que una de tantas terminaras colmando su paciencia
y mientras tú dormitaras saciado y exhausto después de correrte
ella se acercaría a ti y te diría "ya te lo había advertido, cabrón
estas no son formas de hacer las cosas"
y luego te cortaría los huevos con un solo apretón de sus mortíferas pinzas
llegas de la nada cualquier día
otros que llegaron antes han puesto ya las reglas
han trazado los caminos, han inventado la verdad
te lo hacen tragar todo aunque no quieras
te marcan el rumbo que debes seguir
te modelan según sus criterios y conveniencia
tú creces y te das cuenta de que sólo te gusta follar
que quisieras estar con una tipa diferente cada día
que quisieras vivir ebrio de cerveza
que te disgusta cualquier clase de trabajo excepto
el de actor porno para el que no reúnes los requisitos
la gente a tu alrededor no parece tan inadaptada como tú
es verdad que muchos se quejan pero mantienen su optimismo
parecen creer realmente que vivir es una cuestión de coraje
de enfrentarse y vencer la propensión natural del cuerpo al placer
la mayoría se somete a extenuantes jornadas laborales llenas de estrés
se impone a sí misma absurdos códigos de ética
es raro el que mata al tipo en la oficina que le hace la vida imposible
el que va y descuartiza al molesto vecino que oye la radio
a todo volumen hasta las tantas de la madrugada
el que tira al piso y le sube la falda hasta la cintura y se folla
en la calle a cualquiera de las tipas buenotas que encuentra
el que roba o calumnia o miente más de la cuenta
piensas que algo debe de estar mal en ti
tú no eres como ellos
en realidad tú eres el vecino con la radio a todo volumen
el que perdió el único empleo que tuvo en la vida al intentar
estrangular al maldito cabrón encargado de aquella oficina
el que les agarra el culo a las nenas en cuanto se descuidan y sale corriendo
el que rasga con una navaja los neumáticos y raya la pintura
de los coches aparcados junto a las aceras que camina
el rompe-cristales, el grafitero
el troll que pone comentarios obscenos en los blogs de los poetas pedorros
el que escribe jodidos poemas pornográficos para matar las horas de ocio
hay días en que mejor quisieras irte a vivir con los cangrejos
pasar los días metido debajo de una roca junto al mar
convencer a una cangreja para que viva contigo
olvidarte de la puta humanidad y sus estúpidas costumbres
dedicar las noches a merodear por la playa buscando latas de cerveza a medio vaciar
-el hombre-cangrejo alcoholizándose al amparo de las sombras-
volverías borracho cada amanecer a tu guarida subterránea
obligarías a tu esposa cangreja a tener sexo contigo
hasta que una de tantas terminaras colmando su paciencia
y mientras tú dormitaras saciado y exhausto después de correrte
ella se acercaría a ti y te diría "ya te lo había advertido, cabrón
estas no son formas de hacer las cosas"
y luego te cortaría los huevos con un solo apretón de sus mortíferas pinzas