Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

No era aún la velocidad
el signo de los tiempos,
pero sí la bufanda en el viento
tu consigna en libertad.
Todo porque ya te amaban los poetas
mientras se dibujaba tu sombra
en la desnudez
de los espacios nunca pronunciados.
Tú significaste que el cuerpo
no necesita más que su presencia,
el movimiento,
el último timbal de la noche
que somos, ineludibles,
el espíritu del humus
que emerge de volcanes y sangres
hospitalarias.
Dame por eso tu altivez,
muchacha nuestra
que no cabe en los almanaques,
sino en la sangre de toda mujer
que inaugura la escena mayor
para la vida.
Suda la esperanza esta noche
en que viajas de nuevo
dando vueltas y vueltas
como encendida yesca de las madrugadas,
para quedar desnuda
como todos en el punto final.
El viento solo sabe pasar
como un fantasma herido por tus alas.
Tam tam.
De mi libro inédito ALTAR DE DESCONCIERTOS
Derechos de autor protegidos por ley
primera imagen:Weekly Style Muse: Isadora Duncan, Free And Interpretive Dancer
Segunda imagen: Vanessa Redgrave en el papel de Isadora Duncan