Yo Aurelio
Poeta recién llegado
Decir adiós es malbaratar de un golpe
todas las promesas,
postergar por siempre los besos no bebidos
y llevar en los adentros el frío de un cuchillo.
Decir adiós es contemplar la vida desde lejos,
aumentar los planes del insomnio
y beber de nuevo el sabor de las derrotas.
Decir adiòs es convocar de pronto todas las tormentas
y adolecer de motivos para mantener el alma despierta,
decir adiòs es machacar el corazón y sus protestas.
Decir adìos es descolgar el traje negro de las penas,
andar a tientas en los limbos del olvido
y dejar de lado el polvo gris que conduce a tu vereda.
Decir adìos es caminar en los andenes de tu amnesia.
todas las promesas,
postergar por siempre los besos no bebidos
y llevar en los adentros el frío de un cuchillo.
Decir adiós es contemplar la vida desde lejos,
aumentar los planes del insomnio
y beber de nuevo el sabor de las derrotas.
Decir adiòs es convocar de pronto todas las tormentas
y adolecer de motivos para mantener el alma despierta,
decir adiòs es machacar el corazón y sus protestas.
Decir adìos es descolgar el traje negro de las penas,
andar a tientas en los limbos del olvido
y dejar de lado el polvo gris que conduce a tu vereda.
Decir adìos es caminar en los andenes de tu amnesia.
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