frank_calle
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aclaración
(Este raro poema lo he conservado de entre tantos similares, para que al menos quede un ejemplo del tipo de poemas que comencé a hacer en una etapa de creación muy fuerte, pero basada en llevar al papel las cosas que me venían a la mente, tuviesen o no una coherencia textual, dando un tanto por sentado que lo importante era reflejar la inspiración pura.
En este caso, no me quedan claro hoy -50 años después- los antecedentes del título. A este poema introductorio le siguieron “Naturaleza 1”, Naturaleza 2”. etc. que no los he incluido en la selección.)
--------- --------- ---------
Tuto, manejo de mí y la mísera corte,
como si no lo fuera, rebato de tu misterio mi castigo,
acabo de encontrarte enloquecida y tenue
oculta del cómo de la luz,
de la pregunta mía a la vida,
y tu respuesta callada y queda
azul hacia todo lo imaginario.
¿Qué puedo hacer ahora, fosilitaria piedra pedernal?
Vengo de las cenizas del mundo lejano de los griegos,
del acá y del allá de la leyenda;
De la paradoja de los ríos que confraternizan
con el mar sus aguas,
de la amaranta necesidad de vivir cien o mil años,
con el inevitable dolor de haberte tenido y perdido.
Frank Calle (14/enero/1970)
(Este raro poema lo he conservado de entre tantos similares, para que al menos quede un ejemplo del tipo de poemas que comencé a hacer en una etapa de creación muy fuerte, pero basada en llevar al papel las cosas que me venían a la mente, tuviesen o no una coherencia textual, dando un tanto por sentado que lo importante era reflejar la inspiración pura.
En este caso, no me quedan claro hoy -50 años después- los antecedentes del título. A este poema introductorio le siguieron “Naturaleza 1”, Naturaleza 2”. etc. que no los he incluido en la selección.)
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Tuto, manejo de mí y la mísera corte,
como si no lo fuera, rebato de tu misterio mi castigo,
acabo de encontrarte enloquecida y tenue
oculta del cómo de la luz,
de la pregunta mía a la vida,
y tu respuesta callada y queda
azul hacia todo lo imaginario.
¿Qué puedo hacer ahora, fosilitaria piedra pedernal?
Vengo de las cenizas del mundo lejano de los griegos,
del acá y del allá de la leyenda;
De la paradoja de los ríos que confraternizan
con el mar sus aguas,
de la amaranta necesidad de vivir cien o mil años,
con el inevitable dolor de haberte tenido y perdido.
Frank Calle (14/enero/1970)
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