Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dedico esta canción al hombre amigo,
al verso sanador de tantos males,
a todo domador de vendavales
y al noble tejedor de este mi abrigo;
al cielo donde a ratos me bendigo
huyendo de estos limos terrenales,
al manso y a sus aguas torrenciales
que dice lo que pienso y nunca digo.
Dedico esta canción humildemente
al fatuo orangután que llevo dentro
tratando de agradar a tanta gente
a todo aquel que alivia el desencuentro
y a todo ser que busca persistente
su costa navegando mar adentro.
al verso sanador de tantos males,
a todo domador de vendavales
y al noble tejedor de este mi abrigo;
al cielo donde a ratos me bendigo
huyendo de estos limos terrenales,
al manso y a sus aguas torrenciales
que dice lo que pienso y nunca digo.
Dedico esta canción humildemente
al fatuo orangután que llevo dentro
tratando de agradar a tanta gente
a todo aquel que alivia el desencuentro
y a todo ser que busca persistente
su costa navegando mar adentro.