AgioNIMO
NEMO
¡Déjame!
el estar balsámico del balanceo
oleaje de tus dedos en mi pera
inducen en un vicio, marea…
¡Déjame!
el seguir de tal camino desmayado
que entonan dulces sueños a la tierra
enardecen mi silencio, que llueva…
¡Déjame!
el querer de noches sin letargo
que da basto como cera de las velas
hacen que no vea otro hallazgo, espera…
¡Déjame!
el besar constante hacia mi trago
me seducen pensamientos de la vera
se vuelven deseos de encontrarte, afuera…
el estar balsámico del balanceo
oleaje de tus dedos en mi pera
inducen en un vicio, marea…
¡Déjame!
el seguir de tal camino desmayado
que entonan dulces sueños a la tierra
enardecen mi silencio, que llueva…
¡Déjame!
el querer de noches sin letargo
que da basto como cera de las velas
hacen que no vea otro hallazgo, espera…
¡Déjame!
el besar constante hacia mi trago
me seducen pensamientos de la vera
se vuelven deseos de encontrarte, afuera…