Dejando rastros de amor
en el rostro del dolor,
nubes de alquitrán besan tu voz,
un sueño alocado de huida
una amiga que me escucha
cada tarde en la colina,
la necesidad de escapar
de tu maldita vida,
una fatiga que besa tus heridas,
la mordida asesina.
Dejando rastros de amor
sobre tu rostro de amor.
en el rostro del dolor,
nubes de alquitrán besan tu voz,
un sueño alocado de huida
una amiga que me escucha
cada tarde en la colina,
la necesidad de escapar
de tu maldita vida,
una fatiga que besa tus heridas,
la mordida asesina.
Dejando rastros de amor
sobre tu rostro de amor.