j.ll.folch
Poeta recién llegado
Del ciprés
La sombra era tan larga, aun el invierno
lucia sobre el asfalto gris, el hielo
reflejo era tal vez del falso cielo.
El frío abrasador llama de infierno,
guardaba aquel lugar, un puro averno,
la sombra delataba un triste velo;
del ciprés que se alzaba desde el suelo
subía al infinito hacia lo eterno.
¿De que servirá el alba y el lucero,
si aquel amanecer de fría muerte,
era el frío puñal de fino acero?
¿Trae el anochecer la peor suerte,
aquella que no quiere el que es certero,
amigo de la muerte el mensajero?
13/5/12 j.ll.folch
http://jllopart.wordpress.com/
La sombra era tan larga, aun el invierno
lucia sobre el asfalto gris, el hielo
reflejo era tal vez del falso cielo.
El frío abrasador llama de infierno,
guardaba aquel lugar, un puro averno,
la sombra delataba un triste velo;
del ciprés que se alzaba desde el suelo
subía al infinito hacia lo eterno.
¿De que servirá el alba y el lucero,
si aquel amanecer de fría muerte,
era el frío puñal de fino acero?
¿Trae el anochecer la peor suerte,
aquella que no quiere el que es certero,
amigo de la muerte el mensajero?
13/5/12 j.ll.folch
http://jllopart.wordpress.com/