Azul Dean
Poeta fiel al portal

Ella quiso
y yo detuve el tiempo,
una lapida fría junto al dintel herido de una puerta:
aquí nació Durruti.
Un poco más allá , junto al parque desnudo de este otoño,
una terca bandada de pardales
me devuelven de pronto la anarquía:
bandera roja y negra
Ágora ilustre de eternos perdedores.
Los pardales y yo
emprendemos el camino de regreso,
algarabía
junto el Río domado,
el viejo Puente,
el paseo bordado de choperas
San Marcos
se eleva fastuoso, filigrana de piedra,
ventanas prepotentes,
un canto a la belleza decadente
el contrapunto justo a nuestra historia.
Los pardales y yo,
cansados de cimborrios y oropeles,
de cantos descarados de campanas,
de blancos alza cuellos y sotanas,
de mantillas de blonda embravecidas,
decididos, por fin,
damos el vuelco
y nos vamos de un salto hasta el Crucero
a vivir de recuerdos y de trenes,
de estaciones perdidas y de sueños
con carriles oxidados por aceras.
Con Durruti,
junto el dintel herido de una puerta
a contratiempo izamos la bandera:
negra y roja,
roja y negra.
Archivos adjuntos
Última edición: