Nommo
Poeta veterano en el portal
La avaricia rompe el saco.
Por ello, me dedico a distribuir riqueza.
Me gusta que mis discípulos tengan Fe en mí.
Y no tanto, en la cerveza.
A veces, he de regenerarlos. Se me echan a perder, como flores mustias.
Marchitos, entre tanto boxeo, alarmas y angustia.
Les condecoro con una medalla al más fiel y obediente.
Se creen todo lo que les cuento. Dado que es rigurosamente cierto...
En Sabiduría, soy todo un experto.
Necesito trabajar, para disfrutar de tanto tiempo libre.
Ocupándome, y no tanto, preocupándome por la incertidumbre cuántica y subatómica.
Y todo lo aleatorio de la vida física. Cada cuál toma sus propias decisiones.
Las animadoras, sin embargo, agitan sus pompones.
Mientras que los chocolateros fabrican los bombones.
Hay cosas que sí, son predecibles. Yo, por ejemplo, vivo al filo de lo imposible.
Pero claro, no puedo demostrarlo.
Si me das un gato, puedo amaestrarlo.
Pasará a través del aro de fuego, y entonces, las aguas volverán a su cauce.
Pues yo prometo lo que cumplo, y cumplo lo que prometo.
Como lo que cocino, y cocino lo que como. Ando lo que camino, y camino lo que ando.
¿ Confías en mí ?
Puedo hacer de un pimiento verde, un pimiento frito.
Necesito una sartén, el fuego ardiente y aceite de oliva virgen.
Sí, ya sé que hago milagros.
Por ello, me dedico a distribuir riqueza.
Me gusta que mis discípulos tengan Fe en mí.
Y no tanto, en la cerveza.
A veces, he de regenerarlos. Se me echan a perder, como flores mustias.
Marchitos, entre tanto boxeo, alarmas y angustia.
Les condecoro con una medalla al más fiel y obediente.
Se creen todo lo que les cuento. Dado que es rigurosamente cierto...
En Sabiduría, soy todo un experto.
Necesito trabajar, para disfrutar de tanto tiempo libre.
Ocupándome, y no tanto, preocupándome por la incertidumbre cuántica y subatómica.
Y todo lo aleatorio de la vida física. Cada cuál toma sus propias decisiones.
Las animadoras, sin embargo, agitan sus pompones.
Mientras que los chocolateros fabrican los bombones.
Hay cosas que sí, son predecibles. Yo, por ejemplo, vivo al filo de lo imposible.
Pero claro, no puedo demostrarlo.
Si me das un gato, puedo amaestrarlo.
Pasará a través del aro de fuego, y entonces, las aguas volverán a su cauce.
Pues yo prometo lo que cumplo, y cumplo lo que prometo.
Como lo que cocino, y cocino lo que como. Ando lo que camino, y camino lo que ando.
¿ Confías en mí ?
Puedo hacer de un pimiento verde, un pimiento frito.
Necesito una sartén, el fuego ardiente y aceite de oliva virgen.
Sí, ya sé que hago milagros.