Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Desahogo
Gracias a los hombres que me hicieron llorar hoy puedo dar las gracias, porque mi llanto es pasar. Esos hombres que educan, y no saben educar sin dejar la huella sucia de su imagen circular, son esferas sin el norte, cuyo norte y voluntad asemejan por el coste que son víctimas y mal. No me eduques para el mundo, edúcame para estudiar y sabré de lo profundo, de lo inútil y lo oculto, de que todo es el mirar. Y si vieras que me escapo y no sigo la lección, nunca esperes otro trago que bebí un vino mejor. Quédate todo borracho, sigue con tu perfección, que bebiste el licor malo y es un vino peleón. Pero no, y aún insistes, pero no, y aún me esperas, pero no, lo que me diste , con mis lágrimas se pierda.
Gracias a los hombres que me hicieron llorar hoy puedo dar las gracias, porque mi llanto es pasar. Esos hombres que educan, y no saben educar sin dejar la huella sucia de su imagen circular, son esferas sin el norte, cuyo norte y voluntad asemejan por el coste que son víctimas y mal. No me eduques para el mundo, edúcame para estudiar y sabré de lo profundo, de lo inútil y lo oculto, de que todo es el mirar. Y si vieras que me escapo y no sigo la lección, nunca esperes otro trago que bebí un vino mejor. Quédate todo borracho, sigue con tu perfección, que bebiste el licor malo y es un vino peleón. Pero no, y aún insistes, pero no, y aún me esperas, pero no, lo que me diste , con mis lágrimas se pierda.