alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Las horas van pasando lentamente
los días son un deje del pasado
y los años, de los años no te cuento
son recuerdos que se quedan y no van
Hoy he pasado por la calle aquella
donde me besaste por primera vez
y de mis ojos, dos lágrimas rodaron
recordando la tarde, en que ella se fue
La muerte me arrebató sus sentimientos
marchitando su cariño con el viento
volaron hojas secas en la tarde
el cielo dulcemente lloraba
Tras el invierno volverán las flores
resplandecientes otra vez en primavera
fulgentes en su belleza diamantina
llenando los campos de dulces colores
Como pasaron tan raudos los años
si parece que fue ayer cuando te fueras
pero ya mis canas envejecen mi semblante
me miro en el espejo y no me conozco
Silba el viento llegado del oriente
veo los niños jugar junto a sus madres
pero donde jugar si ya no puedo
solo se llorar por tu recuerdo
los días son un deje del pasado
y los años, de los años no te cuento
son recuerdos que se quedan y no van
Hoy he pasado por la calle aquella
donde me besaste por primera vez
y de mis ojos, dos lágrimas rodaron
recordando la tarde, en que ella se fue
La muerte me arrebató sus sentimientos
marchitando su cariño con el viento
volaron hojas secas en la tarde
el cielo dulcemente lloraba
Tras el invierno volverán las flores
resplandecientes otra vez en primavera
fulgentes en su belleza diamantina
llenando los campos de dulces colores
Como pasaron tan raudos los años
si parece que fue ayer cuando te fueras
pero ya mis canas envejecen mi semblante
me miro en el espejo y no me conozco
Silba el viento llegado del oriente
veo los niños jugar junto a sus madres
pero donde jugar si ya no puedo
solo se llorar por tu recuerdo