danie
solo un pensamiento...
Desvisto tu nacárea piel de albores
con lentos roces de un venéreo rito;
sobre los cielos del Edén levito
triunfando en tus jardines y sus flores.
Suaves como la miel son tus rubores,
los cuales me estimulan al delito
del cutis de la fábula y su mito;
deseos de mendigos y señores.
Así degusto la vedada fruta,
que me ofrece la sátira serpiente,
a pesar de la causa que la imputa.
No importa el antro y su condena ardiente,
si mi osadía a tu pureza escruta,
aunque en su cauce marche pereciente.
con lentos roces de un venéreo rito;
sobre los cielos del Edén levito
triunfando en tus jardines y sus flores.
Suaves como la miel son tus rubores,
los cuales me estimulan al delito
del cutis de la fábula y su mito;
deseos de mendigos y señores.
Así degusto la vedada fruta,
que me ofrece la sátira serpiente,
a pesar de la causa que la imputa.
No importa el antro y su condena ardiente,
si mi osadía a tu pureza escruta,
aunque en su cauce marche pereciente.