Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
DESDE AQUEL MISTERIO
Desde Aquel Misterio
la nada se hizo rayos
que serpenteantes
descendieron por el Tiempo
y que al transcurrir de los Eones
(al quince siguen nueve ceros)
por el verbo de un recóndito secreto
fueron polvo estelar, luego Universo.
¿ Se te ocurre algo más bello?
¿Qué prodigioso amor nos ha encendido
cuerpos de masa y luz de fuego
como diamantes en el cielo?
¿Cómo no pretender subir de nuevo
hacia la vacía plenitud de tal Misterio
tropezando con porfía, con denuedo
por los peldaños argénteos de un verso...?
EDUARDO MORGUENSTERN
Desde Aquel Misterio
la nada se hizo rayos
que serpenteantes
descendieron por el Tiempo
y que al transcurrir de los Eones
(al quince siguen nueve ceros)
por el verbo de un recóndito secreto
fueron polvo estelar, luego Universo.
¿ Se te ocurre algo más bello?
¿Qué prodigioso amor nos ha encendido
cuerpos de masa y luz de fuego
como diamantes en el cielo?
¿Cómo no pretender subir de nuevo
hacia la vacía plenitud de tal Misterio
tropezando con porfía, con denuedo
por los peldaños argénteos de un verso...?
EDUARDO MORGUENSTERN