Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aquella fue la vez, la vez primera,
que el alma se adueñaba de mi frente,
que todo se aclaraba finalmente
volviéndose certeza la quimera.
Aquella fue la vez que anduve fuera
buscando en los celajes la simiente,
el Verbo denodado y convincente
que libre de maldad bondad me diera.
Supuso conciliar un nuevo día
con la serenidad de andar andando
en pos de una celeste melodía
Aquella fue la vez que desatando
las cuerdas que me ataban lía a lía-
me fui del Dios Viviente enamorando.
que el alma se adueñaba de mi frente,
que todo se aclaraba finalmente
volviéndose certeza la quimera.
Aquella fue la vez que anduve fuera
buscando en los celajes la simiente,
el Verbo denodado y convincente
que libre de maldad bondad me diera.
Supuso conciliar un nuevo día
con la serenidad de andar andando
en pos de una celeste melodía
Aquella fue la vez que desatando
las cuerdas que me ataban lía a lía-
me fui del Dios Viviente enamorando.