Ictiandro
Poeta adicto al portal
Un mar es la lágrima que de tus ojos nace,
relojes sin segundos ni tiempo navegando de tus labios
hacia el silencio de tus manos ausentes, sin paraíso.
Hoy fui nube sin lluvia de lamentos, tal vez tormenta,
un vendaval de palabras incoherentes minúsculas
y así al instante me diluyo en tu tristeza de luz sin destino,
amándome con desdén sin miedos, alejándonos a merced del viento.
relojes sin segundos ni tiempo navegando de tus labios
hacia el silencio de tus manos ausentes, sin paraíso.
Hoy fui nube sin lluvia de lamentos, tal vez tormenta,
un vendaval de palabras incoherentes minúsculas
y así al instante me diluyo en tu tristeza de luz sin destino,
amándome con desdén sin miedos, alejándonos a merced del viento.