Mi espíritu se agita
cuando tu presencia siento
y mi cuerpo bulle enérgico
como una caldera con sosa al fuego.
Como por opio ensalmada
floto
nada más imaginar tu llegada,
pero tan lúcida como una mañana,
después de un largo descanso,
me encuentro.
No paran mis anhelos ante tu droga
y me acelero,
como una bola de nieve
descendiendo por una empinada ladera.
Y sólo parece
que respiro oxígeno puro
de tanto como mi corazón corre,
de tanto como te espero.
En ti quiero pararme,
en mi noche abandonarnos,
y sueño que tu sueño
sea igual al mío,
que tu deseo con el mío se compare,
que mi corazón se sacie con el tuyo,
y se serene,
para poder saborear la noche,
y la alegría al día nos invada,
que la brisa sea tu beso
y tu beso roce mi alma.
No te dejaré ahora que me encuentro
y te encuentro,
ahora que tu aire respiro
y con él mi vida se aferra a tu alma.
Tu nombre lo pronuncio serena
con tu aliento aceleras mi savia,
mis sentidos,
acelero tu corazón cuando quiero
y te llevo sellado a mi piel
y dentro del alma.
cuando tu presencia siento
y mi cuerpo bulle enérgico
como una caldera con sosa al fuego.
Como por opio ensalmada
floto
nada más imaginar tu llegada,
pero tan lúcida como una mañana,
después de un largo descanso,
me encuentro.
No paran mis anhelos ante tu droga
y me acelero,
como una bola de nieve
descendiendo por una empinada ladera.
Y sólo parece
que respiro oxígeno puro
de tanto como mi corazón corre,
de tanto como te espero.
En ti quiero pararme,
en mi noche abandonarnos,
y sueño que tu sueño
sea igual al mío,
que tu deseo con el mío se compare,
que mi corazón se sacie con el tuyo,
y se serene,
para poder saborear la noche,
y la alegría al día nos invada,
que la brisa sea tu beso
y tu beso roce mi alma.
No te dejaré ahora que me encuentro
y te encuentro,
ahora que tu aire respiro
y con él mi vida se aferra a tu alma.
Tu nombre lo pronuncio serena
con tu aliento aceleras mi savia,
mis sentidos,
acelero tu corazón cuando quiero
y te llevo sellado a mi piel
y dentro del alma.