Deseos vagos…
Ya me marche en el vapor, hace mucho tiempo
no aceptaste lo bello de nuestros recuerdos,
vagué en las luces naranjas de lámparas abandonadas
que alumbraban la nocturna calle de tu otoño,
encendiendo mi ruta de crepúsculo.
Mientras me iba…por un camino alto, cabizbajo;
me iluminaron las azules aceras del cemento,
cruzando una vía de gris asfalto, me nublé…
Salté sobre las rayas blancas del paso de peatones,
tocando ese piano enorme con negritas intercaladas.
Nadie escuchó como yo… La música armónica,
melodías interpretadas entre la llovizna y tu deseo,
los ardientes encuentros y tus dulces miradas verdes…
Decías, continuando el tiempo…Lo pasado… Será futuro,
has dejado mi esencia congelada… y mis manos frías;
tus esferas delicadas calidas en nuestra piel mezclada grabada,
algodón de azúcar deshecho, al igual que tu cariño.
Ramiro Deladanza
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