rosa sunde
Poeta recién llegado
A veces tengo miedo
de quedarme así,
con la espalda llena de vacío.
Con la caricia que nunca recibí
tatuada en el rostro.
Con mis lágrimas secas
por toda la piel.
Callada, cansada de gritar
en esta vida deshabitada y fria.
Temo olvidar lo que se siente amar
y que se apodere de mi este dolor
que insiste en no dejarme sola.
Cuanto ha pasado
desde el último suspiro
de alegría que salió
volando de las pupilas
de algún alguien
y reposo en mis labios,
que ya no lo recuerdo
y lloro.
de quedarme así,
con la espalda llena de vacío.
Con la caricia que nunca recibí
tatuada en el rostro.
Con mis lágrimas secas
por toda la piel.
Callada, cansada de gritar
en esta vida deshabitada y fria.
Temo olvidar lo que se siente amar
y que se apodere de mi este dolor
que insiste en no dejarme sola.
Cuanto ha pasado
desde el último suspiro
de alegría que salió
volando de las pupilas
de algún alguien
y reposo en mis labios,
que ya no lo recuerdo
y lloro.