pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vi como el jardín de mi pecho
sin sus flores se quedaba,
el invierno de tus labios
al corazón lo congelaba...
Intenté cubrir las promesas
que sembraste con mi cariño,
fuiste imprudente como niño
y las tomaste sin delicadeza...
Mi ruego no hizo eco en tu pecho
y deshojando fuiste raudo tirano,
hoy vienes con ironía desecho
a pretender que siga en ti confiando.
Como seguir creyendo en promesas
que tus labios osan a pronunciar,
si he sido testigo de tus torpezas
cuando de ellas te logras olvidar...
Fuiste los pétalos arrancando
de promesas que llenaron mi jardin,
intenté frenar el evidente fin
que sin freno se iba acercando.
En el suelo las promesas muertas
fueron la sepultura de ese amor
que en el corazón a pesar del temor
te abrió por completo las puertas.
Sin promesas que puedan florecer
se hizo crítico el frío de soledad,
y en coma traicionero la frialdad
hizo que el amor llegue a envejecer.
Tanto fue el deterioro mezquino
que no hubo ningún milagro divino
que evitara el deceso de lo vivido
que hoy se ha quedado en el olvido.
"Murió el amor al ser testigo
de como deshojaron las promesas
que en flor lo hacían vibrar y existir".
sin sus flores se quedaba,
el invierno de tus labios
al corazón lo congelaba...
Intenté cubrir las promesas
que sembraste con mi cariño,
fuiste imprudente como niño
y las tomaste sin delicadeza...
Mi ruego no hizo eco en tu pecho
y deshojando fuiste raudo tirano,
hoy vienes con ironía desecho
a pretender que siga en ti confiando.
Como seguir creyendo en promesas
que tus labios osan a pronunciar,
si he sido testigo de tus torpezas
cuando de ellas te logras olvidar...
Fuiste los pétalos arrancando
de promesas que llenaron mi jardin,
intenté frenar el evidente fin
que sin freno se iba acercando.
En el suelo las promesas muertas
fueron la sepultura de ese amor
que en el corazón a pesar del temor
te abrió por completo las puertas.
Sin promesas que puedan florecer
se hizo crítico el frío de soledad,
y en coma traicionero la frialdad
hizo que el amor llegue a envejecer.
Tanto fue el deterioro mezquino
que no hubo ningún milagro divino
que evitara el deceso de lo vivido
que hoy se ha quedado en el olvido.
"Murió el amor al ser testigo
de como deshojaron las promesas
que en flor lo hacían vibrar y existir".
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