Jaime Díaz Quiñe
Poeta recién llegado
De endeble Contraposición
y errante beldad...
Que ambiguas almas opacan
intrínsecas formas bajo contornos...
El derrumbe se estancó,
pero como aún decirte que inverso
la autodidaxis en el cimiento
de los grandes causes y ensueños...
Asiduo en la manera,
de fingir infalible obsesión,
tras circulos y dudas
con el énfasis y el corazón
Me envuelo en la plenitud,
paraísos de fuego y eternidad,
bajo las llamas de una semblanza
bajo las sombras del destino...
No, No fuí yo el que intento buscar
y conocer mas de esta vida
de no entendimiento
tu deslidas, tu deslindas...
Sólo con mi soledad
recibo el triunfo infinito
mi risa y mi llanto logro desvanecer
la brisa y el viento son cómplices
Turbias aguas y la interrogancia
me pierden en angustia extrañes
mis intrigas de onda calma
me llaman hacia un etrusco renacer...
y errante beldad...
Que ambiguas almas opacan
intrínsecas formas bajo contornos...
El derrumbe se estancó,
pero como aún decirte que inverso
la autodidaxis en el cimiento
de los grandes causes y ensueños...
Asiduo en la manera,
de fingir infalible obsesión,
tras circulos y dudas
con el énfasis y el corazón
Me envuelo en la plenitud,
paraísos de fuego y eternidad,
bajo las llamas de una semblanza
bajo las sombras del destino...
No, No fuí yo el que intento buscar
y conocer mas de esta vida
de no entendimiento
tu deslidas, tu deslindas...
Sólo con mi soledad
recibo el triunfo infinito
mi risa y mi llanto logro desvanecer
la brisa y el viento son cómplices
Turbias aguas y la interrogancia
me pierden en angustia extrañes
mis intrigas de onda calma
me llaman hacia un etrusco renacer...