Seisen
Poeta adicto al portal
Desparpajo
Si es que tanto me conoces por qué regaste
la dicha de nuestras vidas con sombras.
Sé que fui mansa, porque cegaste mis ojos
con flores de aromas viejos, por apagar los rumores.
Corrían como relámpagos tus hazañas de conquistas
y ahora quieres festejar, olvidas que soy
guerrera de las que esperan amor, noches
y noches de insomnio, loca desesperando.
Deja de hablar de mi cuerpo, mi alma desnudo
ante ti que muy osado, te atreves con desparpajo;
deliras enajenado porque te quedaste solo.
En el bosque hay una bruja, hechicera que mal pinta,
si a ella te arrimaste para pedirle consejo
con razón en tu entrecejo un cuervo tienes marcado.
Matilde Maisonnave
Si es que tanto me conoces por qué regaste
la dicha de nuestras vidas con sombras.
Sé que fui mansa, porque cegaste mis ojos
con flores de aromas viejos, por apagar los rumores.
Corrían como relámpagos tus hazañas de conquistas
y ahora quieres festejar, olvidas que soy
guerrera de las que esperan amor, noches
y noches de insomnio, loca desesperando.
Deja de hablar de mi cuerpo, mi alma desnudo
ante ti que muy osado, te atreves con desparpajo;
deliras enajenado porque te quedaste solo.
En el bosque hay una bruja, hechicera que mal pinta,
si a ella te arrimaste para pedirle consejo
con razón en tu entrecejo un cuervo tienes marcado.
Matilde Maisonnave