Henycar
Poeta recién llegado
Y una lágrima recorrió el instante en el que te machaste, amaneceres cálidos que se inmortalizaban en mi mente, sonrisas inquietas y tertulias tantas... el sonido del mar, el olor a sal, o quizá un suspiro en plena madrugada mientras te miraba dormir... ¿Quién ha tenido la suerte de tenerte en su vida? ¿Quién ha tenido la desdicha de verte partir? responder tal interrogante me acusa, me arrastra, me quema y me condena a un dossier de sensaciones tibias, de sueños marchitos, de esperanzas utópicas y deseos congelados. ¿Podrás reconocer en esta vida que mi ser has dejado a la intemperie? Si un suplicio de mis labios te expresara, ¿Perdonarías mi vil atrevimiento? No respondas, pues en mi mente te ves con hermetismo, y ya te fuiste de mi hace unos meses.