TonyLara503
Poeta recién llegado
Te sueño distante,
como un río turbio que fluye en mi corazón,
con sus aguas sedientas rumorosas de daño,
y mis anhelos, testigos mudos de nuestra ausencia.
El destino choca y nuestros mundos se disipan,
dos almas que se cruzan y se desatan,
caminos que se dividen y se pierden en la bruma del adiós,
ilusión que en la incertidumbre se abate.
Ma vie, te pienso, te siento,
y te libero con el suspiro más profundo,
te entrego mis ansias en un último latir,
y te deseo un horizonte cargado
de nuevas esperanzas.
Que el sol ilumine tus días con su esplendor,
que tu sonrisa sea motivo de otros amaneceres,
aunque en mi pecho el eco de la pena se quede,
como un lamento sin final, y un oscuro olvido.
En otros tiempos, quizás nos encontremos,
bajo otros cielos, en otras vidas, en otras manos,
y entonces, renazca el amor que prometimos,
y juntos, en la persistencia, podamos ser y estar.
Así, con un dolor que traspasa la piel,
te digo adiós, con la expectación como faro,
de que, en el mañana incierto,
vuelves a ser mi querer,
y seamos uno, sin reparo.
Tony Lara.
como un río turbio que fluye en mi corazón,
con sus aguas sedientas rumorosas de daño,
y mis anhelos, testigos mudos de nuestra ausencia.
El destino choca y nuestros mundos se disipan,
dos almas que se cruzan y se desatan,
caminos que se dividen y se pierden en la bruma del adiós,
ilusión que en la incertidumbre se abate.
Ma vie, te pienso, te siento,
y te libero con el suspiro más profundo,
te entrego mis ansias en un último latir,
y te deseo un horizonte cargado
de nuevas esperanzas.
Que el sol ilumine tus días con su esplendor,
que tu sonrisa sea motivo de otros amaneceres,
aunque en mi pecho el eco de la pena se quede,
como un lamento sin final, y un oscuro olvido.
En otros tiempos, quizás nos encontremos,
bajo otros cielos, en otras vidas, en otras manos,
y entonces, renazca el amor que prometimos,
y juntos, en la persistencia, podamos ser y estar.
Así, con un dolor que traspasa la piel,
te digo adiós, con la expectación como faro,
de que, en el mañana incierto,
vuelves a ser mi querer,
y seamos uno, sin reparo.
Tony Lara.