Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estás riendo para siempre
a pesar que tu carne del hueso
no tiene más.
Las cuencas finas de tus ojos
aun mantienen cerrados los parpados detenidos
por el tiempo y el polvo caído
al abrir tu penúltima morada.
¡No mi vida!
¡No te preocupes!
No estas desgreñada ni te faltan tus cabellos.
Aun hay cuero cabelludo que lo sostiene.
Largo y lindo como desde el día en que
te acostaste en esta camita angosta.
Estoy tan felizmente triste de verte
después de estos años,
y al depositarte en el nicho
que te preparé con tanto cariño,
también dejé a tu lado
el añillo de compromiso
como última despedida
del amor ya liberado.
a pesar que tu carne del hueso
no tiene más.
Las cuencas finas de tus ojos
aun mantienen cerrados los parpados detenidos
por el tiempo y el polvo caído
al abrir tu penúltima morada.
¡No mi vida!
¡No te preocupes!
No estas desgreñada ni te faltan tus cabellos.
Aun hay cuero cabelludo que lo sostiene.
Largo y lindo como desde el día en que
te acostaste en esta camita angosta.
Estoy tan felizmente triste de verte
después de estos años,
y al depositarte en el nicho
que te preparé con tanto cariño,
también dejé a tu lado
el añillo de compromiso
como última despedida
del amor ya liberado.