Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Después de perder un amor,
lo único que queda después del adiós,
solo son recuerdos y desolación.
Un vacío inmenso sin poder llenar,
Un dolor intenso sin poder calmar.
Se te va la vida buscando consuelo,
entre los escombros de tus sentimientos,
entre lágrimas y tus lamentos.
Solo te acompaña la soledad,
que consume tu alma sin avisar.
Buscas siempre a tu alrededor,
un fragmento de tu corazón,
en algún verso de una canción.
Te sientes perdida sin saber que, a hacer,
estás aturdida y te cuesta entender,
lo que ha pasado no lo puedes comprender.
Sabes que nunca nada volverá a ser igual,
Él, era tu mundo y ahora ya no está,
el que se haya ido no lo puedes aceptar.
Caminas siempre sin poder llegar,
a ningún lugar donde descansar,
toda esa tristeza y esa realidad.
Sientes su presencia en cualquier lugar,
Miras su imagen en donde estás,
escuchas su risa por donde vas,
necesitas de su amor para continuar,
y mil ilusiones para comenzar.
Después de un adiós,
siempre es tan difícil volver a empezar.
lo único que queda después del adiós,
solo son recuerdos y desolación.
Un vacío inmenso sin poder llenar,
Un dolor intenso sin poder calmar.
Se te va la vida buscando consuelo,
entre los escombros de tus sentimientos,
entre lágrimas y tus lamentos.
Solo te acompaña la soledad,
que consume tu alma sin avisar.
Buscas siempre a tu alrededor,
un fragmento de tu corazón,
en algún verso de una canción.
Te sientes perdida sin saber que, a hacer,
estás aturdida y te cuesta entender,
lo que ha pasado no lo puedes comprender.
Sabes que nunca nada volverá a ser igual,
Él, era tu mundo y ahora ya no está,
el que se haya ido no lo puedes aceptar.
Caminas siempre sin poder llegar,
a ningún lugar donde descansar,
toda esa tristeza y esa realidad.
Sientes su presencia en cualquier lugar,
Miras su imagen en donde estás,
escuchas su risa por donde vas,
necesitas de su amor para continuar,
y mil ilusiones para comenzar.
Después de un adiós,
siempre es tan difícil volver a empezar.